En las parroquias de la ribera chantadina de Nogueira, A Sariña, Santiago de Arriba y Vilaúxe (Chantada), se conserva una expresión cultural específica de la zona de ribera, el conocido como «Entroido Ribeirao», que en su planteamiento se atiene a las pautas explicativas del carnaval general, pero que en su manifestación material tiene sus particularidades, así como enlace con la cultura del vino.
LOS VOLANTES
El vestuario de los volantes es lo que más llama la atención debido a su riqueza cromática y rítmica. Sobre la cabeza llevan un gorro con una estructura de madera o alambre, cubierta de flores de papel confeccionadas a mano y de muchos colores; en la parte frontal se asienta una pequeña muñeca, y desde el gorro descienden cintas también de papel, de rico cromatismo, denominadas colonias.
El vestuario se compone de un traje de colores vivos, principalmente rojo y amarillo, además de pañuelos de color. Los que no llevan gorro, llevan este pañuelo en la cabeza y una careta hecha con papel de periódico sobre un molde de madera que se guarda de año en año.
Llevan un cinturón de cuero ancho del que cuelgan dos hileras de cencerros con distinto sonido; los graves se denominan machos y los de sonido agudo, hembras. Los saltitos del volante producen un sonido característico, intenso, empecinado y rítmico.
LOS PELIQUEIROS
El peliqueiro es un personaje que acompaña al volante, lo defiende y carga contra los que se cruzan en su camino. Lleva una vestimenta descuidada, con una piel en la espalda y otra a modo de careta; en el cinturón porta una sola campanilla, la choca.
LOS OFICIOS
Los oficios son pequeñas representaciones teatrales que buscan satirizar distintos empleos, trabajos y comportamientos tanto sociales como profesionales, que forman parte de las particularidades de este entroido.
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